Bonos venezolanos se acercan a su nivel más bajo del año

Los bonos venezolanos pierden 2,2% de su valor y se acercan a su mínimo del 2016. Debido a las investigaciones del gobierno estadounidense, y a la posible venta en otro de los títulos venezolanos (Venez 36) se ha generado desconfianza, lo que ha creado pánico en los inversionistas, al igual que la disminución en los precios del crudo, la cual puede afectar a los títulos con fuerza durante los próximos días.


Desde inicios de las manifestaciones en Venezuela, al mercado pareció no importarle la incertidumbre política, por el contrario los inversionistas tenían cierta confianza en un cambio de gobierno y seguían apostando por los papeles venezolanos. Sin embargo, la operación entre el Banco Central de Venezuela (BCV) y Goldman Sachs por los títulos de deuda PDVSA con vencimiento en 2022 parece haber generado desconfianza en torno a los inversionistas y al mercado venezolano. Posteriormente, tras la noticia de la posible venta del bono Venz36, el pánico llegó finalmente al mercado con los bonos cayendo su mayor caída desde el 31 de marzo.

Los bonos venezolanos han tenido un muy pobre desempeño desde inicios de este mes, en la jornada del miércoles los títulos caen 2,2% en promedio (tanto los soberanos como los de PDVSA) acercándose así a su nivel más bajo del año alcanzado durante el mes de abril. En aquella oportunidad, el desplome de los bonos había llegado aún pese a la estabilidad en los precios del petróleo, los cuales se lograron recuperar. La caída promedio en los títulos venezolanos fue de casi 4% y representó la mayor caída de los títulos desde el 14 de noviembre del 2016, cuando llegaron a perder en promedio 5,1% de su valor.

En esta oportunidad los bonos venezolanos vuelven a ir acompañados de los precios del petróleo, además de un factor clave como las sanciones petroleras de las cuales se ha hablado en Estados Unidos esta semana. Funcionarios del gobierno estadounidense expresaron su preocupación por la compra de bonos a Venezuela, porque dan liquidez al país suramericano, por lo cual se han planteado realizar investigaciones y tomar las sanciones pertinentes al sector petrolero venezolano, tal y como diera a conocer la agencia de noticias Reuters.

La entidad de inversión japonesa, Nomura, quienes también adquirieron posición en el mismo título que compró Goldman Sachs, dio a conocer su posición a Bloomberg. Nomura reafirma su recomendación de invertir en bonos venezolanos que venzan en el largo plazo entre 2023 y 2035, al igual que no consideran algo malo seguir invirtiendo en deuda venezolana. Es evidente que los bonos venezolanos siguen siendo atractivos para los inversionistas y presentan una buena oportunidad de inversión, y sólo queda preguntarse hasta cuándo será sostenible esta situación. Todo parece indicar que las investigaciones por parte del gobierno de Trump han roto esta oportunidad y el mercado comienza a desconfiar un poco más en la deuda venezolana.

Adicional a la caída de los títulos, los precios del petróleo caen con fuerza e igualmente se acercan a su menor valor del año, esto impulsado por el aumento en los inventarios de crudo estadounidense en 3,3 millones de barriles, mientras que los inversionistas esperaban una disminución de 3,4 millones de barriles. Cabe acotar esto ya que la fuerte pérdida del petróleo, la cual es mayor al 4% en ambas cestas (WTI y Brent) pudiera arrastrar aún más a los bonos venezolanos, ya que esta es la principal fuente de ingresos para el país y una caída importante aumentaría una probabilidad de impago futura.