El FMI espera que se profundice la depresión económica en Venezuela

El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus proyecciones de crecimiento en el PIB a nivel global. El pasado mes de abril, la organización había previsto una disminución del 7,4% en el PIB de Venezuela, pero en esta ocasión las proyecciones indican una contracción del 12% para el cierre de este año, esto debido a la crisis política y humanitaria que vive el país, producto de una depresión económica que se encamina hacia la hiperinflación.


El Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus proyecciones económicas, en las cuales esperan que el PIB global crezca 3,6% en 2017 y 3,7% en 2018. Ambas proyecciones son mejores que los números anteriores, al ser revisados 0,1 puntos porcentuales para ambos años. Lo que impulsa este crecimiento es la notable reactivación de la inversión, el comercio internacional y la producción industrial, sumado a la mejora de la confianza de las empresas y los consumidores.

Los niveles de crecimiento registrados en el primer semestre de 2017 superaron en general las expectativas, lo cual ha llevado a revisiones al alza generalizadas, por ejemplo en la zona del euro, Japón, China, las economías emergentes de Europa y Rusia. Sin embargo, la recuperación no es total; aunque las perspectivas de base son más alentadoras, el crecimiento sigue siendo débil en numerosos países.

Venezuela es uno de los países que resalta en el informe publicado por el FMI, destacando por el pobre desempeño que lleva su economía. Las proyecciones macroeconómicas actualizadas muestran una caída del 12% en el PIB para este año, peor que el 7,4% estimado anteriormente. El FMI había estimado en su última publicación una caída del 4,1% en el PIB para 2018, pero las nuevas proyecciones muestran una contracción del 6%.

El FMI considera una contracción mayor a la estimada previamente debido a que Venezuela sigue enfrentando una crisis política y humanitaria exacerbada por una prolongada recesión económica que avanza hacia la hiperinflación. Se prevé que el PIB real se contraiga a causa de las disminuciones proyectadas en la producción y la exportación de petróleo, además de la mayor incertidumbre relacionada con la crisis política reinante. De concretarse estás proyecciones, la nación acumularía su 5to año consecutivo en el que el PIB se contrae.

Mientras que el Banco Central de Venezuela (BCV) dejó de publicar los datos de la inflación en diciembre de 2015, el FMI espera que la inflación promedio sea de 652,7% este año (el dato se refiere al promedio del año, por lo que la cifra de cierre podría ser mayor). Por otro lado, el FMI proyecta que la inflación promedio de 2018 se acelerará a 2.349,3% en 2018, el nivel más alto del mundo, seguido por el 44% de la República Democrática del Congo. A medida que se profundiza la depresión económica y aumenta la incertidumbre, el desempleo se prevé que aumente a 26,4% al cierre de 2017, y llegaría a 29,8% en 2018, también el más alto del mundo, por encima del 28% de Sudáfrica y el 21% de Grecia. Venezuela no está al día con la mayoría de sus estadísticas económicas clave, dejando escasos datos a los economistas. De no realizarse las reformas estructurales que requiere la economía, la crisis seguirá planteando importantes riesgos para el crecimiento, el cual se mantendría a la baja. Pese a que el Fondo proyectó una inflación menor que la estimada por analistas locales, mantienen que la inflación se acelerará, esto debido a la monetización de grandes déficits fiscales y la pérdida de confianza en la moneda, lo que ha generado importantes distorsiones en el mercado local.