Grecia realizó canje de bonos

La economía de Grecia ha venido sufriendo dificultades en el área económica producto de el déficil, por lo que se ha visto obligada a realizar reformas económicas desde el 2012 con el fin de recuperar confianza en la economía local. Producto de ello, Grecia emitió una operación en la que canjeaban uno de sus títulos de deuda buscando disminuir el riesgo que perciben los inversionistas hacia la economía del país europeo.


Grecia ha venido teniendo dificultades para cumplir con sus compromisos de deuda desde hace ya varios años, esto se debe principalmente a que sus obligaciones por concepto de pagos de deuda superan los ingresos que genera el país, lo que representa un problema de déficit.

Producto de esto, en el año 2010 se redujo la calificación crediticia de sus bonos hasta el punto en que los títulos empezaron a formar parte de los llamados “bonos basura”. Estos bonos pertenecen a un rango que las calificadoras de riesgo denominan como grado de especulación.

Durante 2012, Grecia estuvo al borde de un default y realizó una reestructuración de su deuda soberana mediante una oferta amistosa, en la que se redujeron los cupones y se impuso un haircut en el valor nominal de entre 50% y 70%.

5 años han pasado desde esta apocalíptica crisis de deuda. Distintos gobiernos griegos se han visto obligados a realizar profundas reformas estructurales a la economía, y el estado de las cuentas fiscales del país han mejorado significativamente. En julio el gobierno realizó una subasta de bonos, la cual representa la primera emisión desde hace tres años, con el principal motivo de canjear un título emitido en 2014 (con vencimiento en 2019) por uno que vencerá en 2022, con un cupón de 4,375%. El objetivo principal de esta emisión, además de canjear el título, era disminuir su rendimiento, que inicialmente era de 4,95%. La participación obtenida con esta operación fue más de 6.000 millones de euros, lo que es un buen indicador ya que el valor nominal de este bono que vencía en 2019 era de 4.030 millones de euros (la demanda superó con creces las expectativas del gobierno).

Finalmente, Grecia logró disminuir el rendimiento del bono que vence en 2019, posicionándose en un porcentaje menor al 4%. Tras estos años de sangre, sudor y lágrimas, parece ser que la tempestad finalmente se disipa mientras llega la calma y el rescate al país heleno.