¿En dónde nos encontramos con las medidas arancelarias de EE.UU.?

El presidente Donald Trump decidió aplicar aranceles en la industria metalúrgica a sus principales socios comerciales. Colocando un impuesto de 10% para el aluminio y 25% para el acero y sus derivados a China, la Unión Europea, Canadá y México.


En aras de motivar la producción americana, el presidente Donald Trump decidió aplicar aranceles en la industria metalúrgica a sus principales socios comerciales. Colocando un impuesto de 10% para el aluminio y 25% para el acero y sus derivados a China, la Unión Europea, Canadá y México.

Esta decisión se basó en parte por la diferencia que representa el flujo comercial de Estados Unidos con el mundo, ya que la nación importa cuatro veces más de lo exporta en la industria y compra mercancía a más de 100 países.

Tanto la Unión Europea como Canadá, México y China se vieron fuertemente afectos por la medida arancelaria. Por lo que los socios comerciales se vieron obligados a expresarse en contra y denunciaron a Estados Unidos con la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin embargo, la respuesta de Washington fue continuar con la aplicación de las medidas e incluso amenazar con mayores tarifas futuras.

De igual forma, Estados Unidos ha planteado incluir a la industria automotriz en la aplicación de aranceles, lo cual afectaría mayormente a la Unión Europea. Por ello, la empresa americana de motocicletas Harley Davidson reaccionó ante la noticia, anunciando un traslado parcial de su producción a Europa, de manera que no sea tan costoso cubrir este mercado.

La emblemática empresa americana fue la primera en tomar este paso, sin embargo, otras empresas podrían motivarse a trasladar su producción tras la respuesta de los socios comerciales.

Durante la jornada del 6 de julio, entraron en práctica las tarifas anunciadas por Estados Unidos y el gobierno chino reaccionó incrementando en igual medida sus aranceles con las importaciones americanas. Trump por su parte, respondió a esto con la amenaza de una nueva alza en las próximas semanas a los bienes importados de China, iniciando así una guerra comercial que beneficiará a ninguno y perjudicará a las dos economías.